¿Notas el ambiente cargado en tu nave industrial? ¿Has detectado condensación, acumulación de polvo o molestias entre el personal? Estas señales pueden apuntar a un problema de renovación del aire. Contar con un sistema adecuado no solo mejora la calidad del ambiente, sino que también garantiza el cumplimiento normativo y la eficiencia operativa. Te contamos todo lo que necesitas saber para tomar decisiones bien fundamentadas.
Beneficios de una renovación del aire para tu nave industrial
La renovación constante del aire en una nave industrial tiene un impacto directo sobre la salud laboral, la conservación de productos y el rendimiento de los equipos. Sustituir el aire viciado por aire limpio ayuda a reducir la concentración de CO₂, partículas en suspensión y contaminantes químicos. También contribuye a mantener la temperatura y humedad en rangos seguros, previniendo la corrosión de maquinaria y mejorando el confort térmico. Como resultado, se incrementa la productividad y se alarga la vida útil de las instalaciones.
No es lo mismo ventilar una nave industrial que renovar su aire
Aunque a menudo se usan como sinónimos, ventilar y renovar el aire no significan lo mismo. La ventilación hace referencia al movimiento del aire, ya sea natural o forzado, mientras que la renovación implica la sustitución del aire interior contaminado por aire exterior limpio. En una nave industrial, especialmente si se generan contaminantes o calor, ventilar no basta: es necesario garantizar una renovación de aire completa y continua para mantener un entorno saludable y seguro.
Cómo renovar el aire de una nave industrial
Para renovar eficazmente el aire de una nave industrial es necesario estudiar las condiciones reales del espacio: volumen, tipo de actividad, ocupación y fuentes de calor o contaminantes. Existen dos enfoques principales: la renovación natural, que aprovecha aberturas pasivas, y la mecánica, mediante sistemas activos de extracción e impulsión. Elegir uno u otro, o una combinación de ambos, dependerá de las características específicas del recinto. En el siguiente apartado analizamos en detalle los sistemas más habituales y eficaces.
Sistemas para la renovación de aire en naves industriales
Los sistemas más comunes incluyen:
- Ventilación industrial con extractores helicoidales o centrífugos, según la disposición del espacio y la necesidad de conducir el aire. En naves diáfanas, los helicoidales son efectivos; en naves compartimentadas, los centrífugos permiten mayor control.
- Exutorios de lamas o compuertas que aprovechan la convección natural del aire caliente para extraerlo, combinando ventilación y evacuación de humos.
- Ventilación eólica con aeroturbinas que se activan con el viento, una opción pasiva y sin consumo energético, útil en zonas con buena corriente.
- Sistemas híbridos que combinan ventilación natural con mecánica, ideales para optimizar rendimiento y eficiencia energética.
- En Blinders, diseñamos soluciones personalizadas de ventilación industrial, integrando exutorios certificados, ventilación HVLS y sistemas de control inteligente adaptados a la actividad del cliente.
Cálculo de la tasa de renovación de aire para tu nave industrial
La tasa de renovación se expresa en cambios de aire por hora (ACH). Para calcularla, se divide el caudal de aire renovado (m³/h) entre el volumen del espacio (m³).
Por ejemplo, si una nave tiene 2.000 m³ y se extraen 10.000 m³/h, el sistema ofrece 5 renovaciones por hora. Esta tasa debe ajustarse según la carga contaminante: entre 3-6 ACH para zonas estándar y hasta 10-15 ACH en áreas con alta emisión de polvo o gases.
Es clave estudiar cada caso para evitar zonas muertas y garantizar una distribución homogénea del aire.
Normativa aplicable a la renovación de aire en tus espacios industriales
En España, la renovación de aire en naves industriales está regulada por varias normativas oficiales:
- RD 486/1997: establece condiciones ambientales mínimas en los lugares de trabajo. Exige un mínimo de 30 m³/h por trabajador (60 m³/h si hay contaminación ambiental).
- RITE (Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios): fija exigencias sobre calidad del aire interior, mantenimiento de instalaciones y eficiencia energética.
- CTE (Código Técnico de la Edificación), DB HS 3: establece caudales mínimos de aire exterior en función de la ocupación y el uso del edificio.
Estas normativas son de obligado cumplimiento y su correcta aplicación garantiza tanto el confort como la seguridad del personal.
¿Necesitas un proyecto de renovación para tu empresa?
En Blinders ofrecemos un servicio integral para la renovación de aire en naves industriales. Estudiamos cada caso, realizamos los cálculos necesarios, diseñamos la solución más adecuada y nos encargamos de su instalación y legalización.
Trabajamos con exutorios certificados, ventilación HVLS, sistemas de extracción forzada y soluciones a medida adaptadas a cada sector.
Si buscas cumplir con la normativa, mejorar la eficiencia y crear un entorno de trabajo más seguro, contáctanos. Estaremos encantados de ayudarte.




